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Noche de los cristales rotos: ¿Qué pasó realmente?

Mucho antes de que se produjesen las matanzas de judíos durante la Segunda Guerra Mundial, ya se había creado el caldo de cultivo que dio pie al comienzo de las hostilidades. Uno de los momentos más tristemente famosos fue la Noche de los cristales rotos, que encendió una mecha muy corta capaz de posicionar a Alemania a favor de esta barbarie.

Pero, ¿qué pasó para que se produjese este evento? Corría agosto de 1938 cuando el gobierno presidido por Adolf Hitler comenzaba cada vez con mayor descaro sus hostilidades hacia la comunidad judía.

Precisamente ese verano, el gobierno nazi decidió cancelar el visado de residencia a todos los extranjeros, sin tener en cuenta los años que llevasen viviendo en territorio alemán. Esto afectó especialmente a los judíos, por lo que unos 17.000 de ellos fueron expulsados hasta la frontera con Polonia.

Sin embargo, el país polaco se negó a acogerlos. ¿El resultado? Miles de judíos tuvieron que dormir a la intemperie durante semanas hasta que se encontrara una solución.

La chispa que prendió la Noche de los cristales rotos

Pero hubo un hecho que fue el detonante de este suceso. Herschel Grynszpan, residente en París con su tío, vio cómo su familia fue una de las repudiadas en Alemania. Como represalia, el 9 de noviembre disparó a Ernst von Rath, un diplomático alemán de la embajada germana en la capital francesa.

Esta noticia fue usada por Hitler en su favor para llevar su causa antisemita al siguiente nivel. Asesorado por excelentes comunicadores expertos en propaganda, el gobierno nazi utilizó el incidente para causar revuelo entre la sociedad alemana, que consideró el acto como un atentado contra su país.

Así pues, el pueblo alemán, impulsado por el gobierno, comenzó su venganza lanzándose contra las casas, comercios y sinagogas judías, quemando calles y lugares en una espiral sin precedentes que acabaría con más de 100 fallecidos solo esa noche de 9 de noviembre de 1938.

Al parecer, a tenor de nuevos datos desvelados por el historiador Armin Fuhrer (curioso apellido), el diplomático alemán podría haberse salvado. Su enfermedad empeoró cuando Hitler envió a su médico personal para que lo atendiese, hasta que falleció.

Es posible que von Rath fuese usado como mártir para la causa antisemita de Hitler, ya que el pueblo alemán no mostraba especial aversión hacia la comunidad judía. Sin embargo, el mandatario nazi no desaprovechó la ocasión para iniciar las hostilidades hacia un pueblo que sufrió uno de los holocaustos más salvajes de la historia del mundo.

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