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Historia de las ruinas de Ampurias

Las ruinas de Ampurias tienen un encanto particular. Fueron los griegos quienes se establecieron por primera vez en la región, aproximadamente a principios del siglo VI a.C. y tres siglos después los romanos iniciaron la colonización de toda la península.

Las razones estratégicas que brindaba el Golfo de Rosas hicieron posible los asentamientos pero otra de las razones fue sin duda la gran belleza del lugar.

Hoy en día, el paseo por las playas de St. Martí permite observar un muelle helenístico en excelente estado de conservación, construido en el siglo I a.C.

Orígenes de las ruinas de Ampurias

El nombre de Empúries proviene del griego “Emporion” que significa centro de compras y ventas.

La ciudad que se construyó era fiel al propósito del lugar, pues se levantó en el antiguo delta del río Fluviá, cruce de varias rutas comerciales y con un puerto natural que ofrecía excelente protección a todas las naves que frecuentaban la región.

El primer asentamiento griego data del siglo VI antes de Cristo y se estableció donde está emplazada la actual población de St. Martí d´Empúries (Palaiá Polis). En aquella época la zona se encontraba totalmente cubierta de agua y más tarde se integraría al litoral gracias a las aportaciones de los sedimentos que aportaba el río Fluviá.

En el siglo V a.C. los griegos mudaron Emporion de St. Martí d´Empuries hasta donde se desarrollan actualmente algunas excavaciones. Poco a poco Emporion se convirtió en uno de los puertos comerciales más importantes del Mediterráneo.

Durante las guerras púnicas, en el siglo III a.C., los romanos toman posesión de Emporion y cambian su  nombre a Emporiae. Se iniciaba la romanización de toda la Península Ibérica.

Fue Julio César quien ordenó construir un barrio detrás de la ciudad griega, pero diez veces más grande, para los veteranos de sus campañas bélicas. Entendía que era una zona muy especial y apreciaba mucho el lugar.

Los griegos, para hacer sus construcciones, se adaptaban a las condiciones que les brindaba el terreno, pero los romanos fueron unos pasos más allá y diseñaron un plan urbano muy parecido a un tablero de ajedrez, logrando que el terreno se amoldara a sus propias necesidades.

En esa época, se construyó además un anfiteatro y un gimnasio para entretener a los residentes, variados comercios y una cantidad de tabernas agrupadas alrededor del foro. En las ruinas de Ampurias se conserva innumerable cantidad de mosaicos, pinturas y ornamentaciones de esas construcciones.

En el siglo III d.C. la ciudad fue abandonada, y en el siglo XVII empezó a recuperar su valor a medida que L’Escala fue ganando importancia. Las excavaciones de Empuries dieron comienzo en el año 1908 y continúan hasta el día de hoy, pero solo se ha cubierto una cuarta parte de ellas.

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