esto es todo lo que sabemos


Tengo una gallina de dos años. El 22:35 de marzo era hora de urgencias en el Hospital Materno-Infantil de Granada. Tenía 41 grados de temperatura, hepatomegalia y lesiones hepáticas alteradas. Todas las alarmas saltaron. En los últimos días, el Centro Europeo para el Control de Enemigos ha emitido una alerta por una hepatitis aguda de origen desconocido que ha afectado a más de 60 niños en Inglaterra.

Cuando entró Aina, España investigaba tres casos. Uno de ellos necesita un trasplante higiénico. Mientras escribe estas líneas, con el noveno y el furioso (y uno ha descrito este extra de hepatitis), tiene al menos dos casos más en Dinamarca, Irlanda, Holanda y la UE y ha detectado casos. Para los que dicen las autoridades, se espera que haya más casos y, por supuesto, se esperará que haya muchos más sospechosos. Se trata de lo que hemos oído hablar de esta misteriosa enfermedad.

¿Qué sucedió? El 5 de abril, la Organización Mundial de la Salud anunció diez casos de hepatitis agoda severa en el centro de Escocia. Para el 8 de abril, en Reino Unido se contaban 74 casos. En total, los pacientes tienen 10 años (en su mayoría, entre dos y cinco); en total, si se detecta el virus de la hepatitis (A, B, C, E y D), así como otras posibles causas. Es decir, la etiología era desconocida.

Debo decir que no es raro que los casos hepáticos de hepatitis I tengan un origen desconocido. Tratados por hecho, algo bastane comun y en los servicios de urgencias se reciben cada año (incluidos kilómetros) pacientes con alteraciones hepáticas de clara etiología. La alerta de la alerta es que hay nueves con un perfil que aparece y que se produce de inmediato. Sin embargo, desde que la OMS y el ECDC han estado lanzando la alarma, aún no han lanzado ningún caso compatible con esta capa extra.

¿Cuál es la naturaleza de la enfermedad? ‘Hepatitis’ significa ‘inflamación de la higiene’ y, por tanto, uno de los primeros síntomas es una mayor higiene de la palpación abdominal normal. Sin embargo, el signo clínico de excelencia de esta patología es la alteración de los patógenos hepáticos; especialmente las tensaminasas y la bilirrubina. Las autoridades nacionales e internacionales utilizan esto como criterio: si los valores graves de las transaminaciones superan las 500 UI/L y se descontinúa el origen, se debe notificar.

Además de estos signos analíticos, sólo se conoce por la progresión de la enfermedad. Las últimas revisiones señalan que la mayoría de los casos cursan con ictericia (color amarillento de piel y mucosas) así como dolor abdominal, vómitos y diarrea durante la semana previa. También es llamativo el hecho de que la fibra alta no está siendo muy habitual.

Por otro caso, hay una hepatitis severa y hay una progresión muy rápida; en la mayoría de los casos, los nueves se están recuperando bien. Muchas personas necesitan un trasplante o desarrollan problemas hepáticos en el medio de la pelvis.

¿Para qué? Este es el gran misterio: por ahora no lo sabemos. Al describir los principales virus virales, la OMS ha dejado claro que “la prioridad es determinar la etiología de estos casos para orientar futuras actuaciones clínicas y de salud pública”. Es decir, equipos internacionales están en proceso de entrar en casos comunes y están realizando pruebas de laboratorio para detectar posibles infecciones adicionales, productos químicos y toxinas en los casos identificados. La idea es identificar los ángulos epidemiológicos que permitirán el tratamiento e introducir fármacos que impidan una posible expansión.

También vale la pena señalar que la mayoría de las teorías e hipótesis que manejan son poco confiables. Se describe la asociación con la vacante del coronavirus, por ejemplo (de hecho, ninguno de los nueves está vacante). Y la hipótesis del adenovirus que prevalece en los últimos días, no necesita ser confirmada. Al final, los adenovirus son virus muy comunes y pocos son peligrosos. Se ha documentado que, en raras ocasiones, pueden causar problemas de salud; pero no debes localizar la causal y analizarla en detalle, no dudes en especular.

Próximos pasos. Con autoridades internacionales fuera del alcance de la ley, es previsible que en los próximos días se reporten más casos y las conexiones epidemiológicas tengan más claridad. Hasta entonces, lo máz razonable es mantener la calma, estar atentos y esperar que los casos que vayan surgiendo sean lo más leves que sea posible.

Imagen | pexel



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