Frases de la llegada del verano


El verano ya está aquí. Época de esplendor, de calor y de noches interminables. Esta nueva estación empezó este 21 de junio y además es el solsticio. Con estas frases de la llegada del verano le damos la bienvenida y damos gracias por encontrarnos ya en este mes, lejos del frío y donde podemos empezar unas vacaciones algo más flexibles.

Seguro que te acordarás de estas frases en su momento adecuado, cuando toque pasarlo bien con tus amigos, pareja, familia.

¿De qué serviría el calor del verano sin el frío del invierno para darle dulzura? John Steinbeck

Celebra el verano, los días soleados y las noches estrelladas. Gooseberry Patch

Verano. Un verano es siempre «excepcional», ya sea caluroso o frío, seco o húmedo. Gustave Flaubert. Son frases de la llegada del verano.

Por veredas de sueño y habitaciones sordas, tus rendidos veranos me acechan con sus cantos. Julio Cortázar

Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Elbert Hubbard

Un perfecto día de verano es cuando el sol está brillando, el viento sopla, los pájaros cantan, y la cortadora de césped se rompe. James Dent

Ha llegado el verano. La luz se hizo increíblemente fuerte. Y millones de carreteras, de repente, han pedido dónde está el mar. Fabrizio Caramagna

Se suponía que el verano era acerca de la libertad, juventud, sin escuela, de las posibilidades, la aventura y la exploración. El verano era un libro de esperanza. Es por eso que amaba y odiaba los veranos. Porque ellos me hacían querer creer. Benjamin Alire Sáenz

Es un placer atravesar el río en verano con las sandalias en la mano. Yosa Buson

Casi deseo que fuésemos mariposas y viviéramos sólo tres días de verano. Tres días así contigo los llenaría de más placer que el que cabe en 50 años. John Keats

El sol está brillando, el clima es dulce. Dan ganas de mover los pies bailando. Bob Marley

La felicidad consiste en vivir cada día como si fuera el primer día de tu luna de miel y el último día de tus vacaciones. León Tolstói

Caminé hacia la tarde de verano para quemar, tras el azul del monte, la mirra amarga de un amor lejano. Antonio Machado



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