¿El Kinder Bueno engorda tanto como dicen?


A la hora de alimentar a nuestros hijos, muchas veces tenemos la costumbre de recurrir a esas marcas que nos acompañan hace años, en la creencia de que sus productos son saludables o que, al menos, han sido elaborados con materias primas de calidad. ¿Qué sabemos de este chocolate tan especial? ¿El Kinder Bueno engorda tanto como dicen?

Es conveniente ser cuidadoso al respecto porque algunos artículos populares, como por ejemplo el clásico Kinder Bueno, puede ser extremadamente sabroso, pero no tan saludables y hasta causantes del sobrepeso infantil.

¿El Kinder Bueno engorda tanto como dicen?

El engaño está en que esta firma utiliza la palabra “bueno” como parte de la marca del producto, llevando a pensar a los padres que se trata de un alimento que aporta nutrientes. Realmente no es así. Si bien posee nutrientes indispensables, hay que ser precavido con su ingesta.

¿De qué está hecho el Kinder Bueno?

Claro que para analizar el impacto de este chocolate en el cuerpo humano, primero debemos saber de qué está compuesto, sobresaliendo entre sus ingredientes el azúcar, el aceite vegetal, la harina de trigo, las avellanas, la leche desnatada y entera en polvo, cacao desgrasado, varios emulgentes, sal y vainilla, para detenernos finalmente en el ingrediente principal.

Evidentemente, el ingrediente principal no es otro que el chocolate, que a su vez está preparado con azúcar, pasta de cacao, manteca de cacao, emulgentes: lecitina soja y vainillina. Ninguno de ellos es imprescindible para el metabolismo.

Información nutricional

En lo que respecta a su información nutricional, un aspecto en el que siempre debemos detenernos en el supermercado, este producto posee un 41,2 % de azúcar puro y 37,3 % de grasas, con un 17,3 % de grasas saturadas.

Hablamos de porcentajes muy por encima de lo que puede ser aceptable como parte de la dieta asidua de un niño en crecimiento, y que dejan en claro que sólo puede ser consumido ocasionalmente, nunca dentro de un régimen alimentario corriente.

Por supuesto, esto aplica tanto al Kinder Bueno como a cualquier producto que brinde esa misma hoja de información nutricional y esté hecho con los mismos o similares ingredientes, que es lo importante en estas situaciones.

La respuesta inmediata es que es poco o nada saludable, ya que prácticamente no provee nutrientes esenciales para el organismo y, en todo caso, los que provee están muy en un segundo plano respecto de las grasas y azúcares.

Aún así, siempre puede ser ofrecido a los niños en la medida en que tengan una alimentación sana, equilibrada, y que éste sea un capricho que quieren darse, o un premio por su buen comportamiento. Desde luego, abusar de él puede causar sobrepeso y obesidad.



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