¿Cuánto tiempo tarda la descomposición de un cadáver?


La descomposición es un proceso natural del cuerpo que comienza en el momento en el que el corazón deja de bombear sangre. Las células no reciben oxígeno, y, en consecuencia, mueren. Las neuronas lo hacen a entre los tres y los siete minutos, mientras que la piel puede aguantar hasta 24 horas «viva». Las condiciones medioambientales en las que se encuentra el cadáver influyen de forma directa en el tiempo que tarda el cuerpo en descomponerse. Por ejemplo, si está expuesto al aire, la velocidad a la que lo hace es dos veces más rápido que si se encuentra sumergido en el agua.

Fases de descomposición del cadáver

Fresco

Tras el fallecimiento, el primer signo de putrefacción que se presenta en el cuerpo humano es una mancha de color verde situada en el abdomen, concretamente en la fosa iliaca derecha. A medida que pasa el tiempo, se extiende por todo el cuerpo y toma una coloración negruzca. Este proceso comienza a las 24 horas tras el fallecimiento y puede durar varios días.

Hinchado

También conocida como fase de edema, se da como resultado de los microbios que producen gases, lo que provoca la deformación de distintas partes del cuerpo. La etapa dura entre 10 y 15 dias.

Putrefacción

Su duración entre 8 y 10 meses y se inicia en los tejidos blandos. Los gases poco a poco van escapando, de forma que el cuerpo reduce su volumen y acaba convirtiéndose en una sustancia líquida. Las uñas y el cabello se desprenden, y las vísceras pasan a formar una masa de color negro.

Reducción

Es la última fase de todas, en la que se da la completa descomposición del cadáver, hasta que sólo quedan los huesos. Las partes blandas desaparecen rápidamente, aunque los ligamentos, tejidos fibrosos y cartílagos pueden tardar más tiempo en hacerlo. Por lo tanto, la reducción a restos óseos puede durar hasta cinco años.

Hay algo que muchas personas desconocen sobre lo que ocurre después de la muerte con la piel: se contrae porque pierde humedad, lo que hace que las uñas y el pelo se vean más largos. Además, el cuerpo se puede seguir movimiento porque el sistema nervioso está vivo durante un tiempo. Envía señales a la médula espinal, y esto hace que algunos cadáveres realicen movimientos espasmódicos.

¿Cuál es el último sentido que se pierde en morir? El oído. El primero es la vista, seguido del gusto, el olfato, el tacto y, finalmente, el oído.

Descomposición de un cadáver: ¿cuánto tiempo tarda en oler?

El proceso de descomposición de un cuerpo humano es muy variable ya que depende de un amplio abanico de factores, relativos tanto al cuerpo (causa de la muerte, complexión corporal…) como a las condiciones del lugar (temperatura, humedad…) .

Los procesos que intervienen en el proceso de descomposición son dos:

  • Autolisis: es como se denomina a la destrucción y fragmentación de las células y los tejidos por la liberación de moléculas que se encuentran en el interior de las células y que, al morir, quedan libres.
  • Putrefacción: consiste en la degradación de los tejidos por bacterias tanto internas como externas.

A la media hora tras el fallecimiento la piel adquiere un aspecto ceroso y se vuelve púrpura. Además, las uñas de los dedos de las manos y de los pies palidecen porque no hay circulación sanguínea. La sangre se estanca en determinadas zonas del cuerpo y los ojos empiezan poco a poco a hundirse hacia el interior del cráneo.

A las cuatro horas comienza el rigor mortis y a las doce horas el cuerpo ya se encuentra en estado de rigor mortis total. Una vez transcurridas 24 horas, el cadáver adquiere la temperatura del ambiente en el que se encuentra.

La cabeza y el cuello ya están de color verde-azulado, y este tono empieza a extenderse al resto del cuerpo. El rostro de la persona es irreconocible y empieza el fuerte olor a carne podrida.

Datos curiosos sobre la muerte

Tras conocer el proceso de descomposición de un cadáver, queremos señalar una serie de datos curiosos acerca de la muerte que es de especial interés conocer.

¿Sabías que existen diferentes tipos de muerte? La conocida como muerte clínica es la que se da cuando el corazón deja de latir y la respiración se detiene. La muerte cerebral es aquella en la que se pierden todas las funciones del sistema nervioso central, aunque el corazón y los pulmones continúan funcionando. Y, por último, la muerte biológica, que engloba las dos anteriores.

Hay quienes señalan que después de morir las uñas y el cabello continúan creciendo, pero es un falso mito. Lo que ocurre en realidad es que el tejido se empieza a secar y a encoger. Este proceso crea una ilusión óptica, haciendo ver que el cabello y las uñas son más largos.

Lo último que la persona comió antes de morir se mantiene en los intestinos hasta 72 horas después de fallecer. Luego, las enzimas se encargan de devorar los restos.



Fuente