Sánchez se enfrenta a Johnson y le exige que cumpla con el 'brexit' acordado con Bruselas


El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha exigido esta noche al Reino Unido que acate y ejecute los términos del ‘brexit’ pactado con la Unión Europea. «Los acuerdos están para cumplirse», ha dicho al líder del británico, Boris Johnson, en su comparecencia junto a otros seis jefes de Gobierno y Estado europeos durante la Cumbre de Países del Sur de Europa de la UE.

En ese sentido, ha añadido que el Gobierno español quiere que el acuerdo del ‘brexit’ sea efectivo, y para eso se tiene que cumplir con lo acordado.

Sánchez se ha sumado así a las voces que en el seno de la UE exigen al Gobierno británico que rectifique en su intención de variar los términos del acuerdo.

La UE ha respondido con un duro ultimátum a los planes del Gobierno británico de violar el acuerdo que selló el ‘brexit’ y ha exigido al Reino Unido retirar antes de final de septiembre la ley que alteraría la frontera entre las dos Irlandas.

La paz en Irlanda del Norte, cree Bruselas, está en peligro si el Ejecutivo del primer ministro británico se sale con la suya.

Resulta infrecuente en el lenguaje diplomático -y más aún en el burocrático argot comunitario- encontrar términos tan duros como los que el vicepresidente de la Comisión Europea para Relaciones Interinstitucionales, Maros Sefcovic, vertió este jueves contra el Gobierno británico.

«Si el proyecto de ley es adoptado, ello constituiría una violación extremadamente grave del Acuerdo de Salida y de la ley internacional», subrayó Sefcovic, antes de recordar que la UE no dudará en usar los «mecanismos y soluciones legales» a su disposición.

Pero, ¿qué contiene la polémica ley sobre el mercado interno que puede hacer saltar todo por los aires? En primer lugar, otorga al Gobierno británico la capacidad para eliminar la exigencia de rellenar formularios de exportaciones para las mercancías que crucen desde Irlanda del Norte hacia la isla de Gran Bretaña.

En segundo, permite a Londres evitar que la legislación europea sobre subsidios se aplique en las transacciones comerciales entre Irlanda del Norte y la Unión Europea.

Además, declara de manera explícita que las anteriores disposiciones no pueden declararse ilegales en el Reino Unido en base a una incompatibilidad con tratados internacionales.

Resumiendo: agarra lo pactado sobre Irlanda del Norte hace solo un año y lo tira a la basura.



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