Pence y Harris se enzarzan con China, el racismo y la gestión de la pandemia en el debate de los vicepresidentes


El debate de este miércoles por la noche en Utah entre el vicepresidente de EE UU y candidato republicano a la vicepresidencia en las próximas elecciones, Mike Pence, y su rival demócrata, la senadora Kamala Harris, transcurrió en un tono más civilizado y con menos interrupciones que el cara a cara presidencial de la semana pasada, aunque no estuvo exento de algún roce entre los aspirantes.

«Señor vicepresidente, estoy hablando», dijo secamente Harris cuando Pence intentó interrumpirla mientras hablaba de la COVID-19; a lo que el vicepresidente contestó: «Tengo que intervenir».

La moderadora del debate, la periodista del diario USA Today Susan Page, intentó evitar ese tipo de cortes para que no pasara lo mismo que en el debate entre el presidente, Donald Trump, y el aspirante demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, marcado por las innumerables interrupciones del primero.

La vacuna

Este miércoles, Pence y Harris chocaron, en primer lugar, por la vacuna contra la COVID-19, después de que la senadora afirmase que no se la pondrá si se lo pide Trump.

«Si el doctor [Anthony] Fauci [el principal epidemiólogo de la Casa Blanca], si los médicos nos dicen que debemos ponérnosla, seré la primera en la fila para ponérmela, absolutamente. Si Donald Trump nos dice que debemos ponérnosla, no lo haré», dijo.

A lo que Pence le respondió: «Solo les pido que dejen de politiquear con la vida de la gente. La realidad es que tendremos una vacuna, creemos, antes de fin de año y tendrá la capacidad de salvar innumerables vidas de estadounidenses».

La pandemia fue el primer segmento del debate, el único encuentro de toda la campaña entre Pence y Harris. Harris dijo que la gestión de la crisis por parte del Gobierno de Trump es el «mayor fracaso» de la historia del país. «El pueblo estadounidense ha sido testigo del mayor fracaso de cualquier administración presidencial en la historia de nuestro país», señaló la demócrata.

«El pueblo estadounidense ha sido testigo del mayor fracaso de cualquier administración presidencial en la historia de nuestro país». (Kamala Harris)

Por su parte, Pence calificó de «plagio» el plan presentado por el aspirante presidencial demócrata, Joe Biden, si llega al poder en enero: «Cuando miras el plan de Biden, se parece mucho a lo que el presidente Trump y yo y nuestro grupo de trabajo hemos estado haciendo».

La demócrata respondió acusando a Pence y al Gobierno de Trump de esconder información a los estadounidenses desde el momento en enero el que tuvieron constancia de la peligrosidad de la pandemia.

«Respetas al pueblo estadounidense cuando les dices la verdad. Respetas al pueblo estadounidense cuando tienes el coraje, de un líder, de hablar de esas cosas que quizás no quieres que la gente escuche pero que necesitan escuchar para poder protegerse», afirmó. 

China y la batalla económica

En el apartado económico, Harris dijo que el presidente Trump «ha perdido la guerra comercial con China», a lo que Pence respondió vaticinando que Biden se rendirá ante el país asiátrico si gana las elecciones.

La aspirante demócrata defendió que en el tema económico hay una diferencia «fundamental» entre Trump y Pence. «Joe Biden cree que se mide la salud y la fuerza de la economía de Estados Unidos en función de la salud y la fuerza del trabajador estadounidense», indicó Harris, mientras afirmó que Trump lo hace «en base a cómo le va a la gente rica».

«Joe Biden ha sido la animadora de la China comunista en las últimas décadas». (Mike Pence)

En ese sentido, Harris anticipó que Biden, de ganar la Presidencia en noviembre, revocará «el primer día» en la Casa Blanca la reforma fiscal impulsada por Trump en 2018, al considerar que benefició a las grandes corporaciones.

Pence aseguró, por su parte, que Harris y Biden quieren subir los impuestos, y dijo que se rendirán a China en el plano económico. «Quieren abolir los combustibles fósiles y prohibir la fracturación hidráulica, que costaría cientos de miles de trabajos estadounidenses en la zona central, y Joe Biden quiere que la economía vuelva a rendirse a China», sentenció.

El vicepresidente añadió que Biden «ha sido la animadora de la China comunista en las últimas décadas».

Racismo y antirracismo

En otro momento del debate, Pence consideró «un gran insulto a las fuerzas de seguridad» las declaraciones antirracistas de Biden y de su compañera de fórmula.

«Esta presunción que escuchan consistentemente de Joe Biden y Kamala Harris de que EE UU es sistémicamente racista, y cuando Biden dice que cree que las fuerzas de seguridad son implícitamente parciales contra las minorías, son un gran insulto para los hombres y mujeres que sirven en los cuerpos de seguridad», aseguró.

Pence habló también de los recientes casos de violencia policial contra afroamericanos, como los de George Floyd y Breonna Taylor. Lamentó la muerte Taylor en marzo pasado, pero defendió la decisión de un gran jurado de no acusar de asesinato a los policías involucrados en el allanamiento al apartamento de la joven. «No hay excusa para lo que le pasó a George Floyd. La Justicia se cumplirá, pero tampoco hay excusas para los disturbios y saqueos que le siguieron», añadió.

«No voy a sentarme aquí para ser sermoneada por el vicepresidente sobre lo que significa aplicar las leyes de nuestro país», respondió Harris.

«Soy la única en este escenario que ha procesado todo. Todo, desde agresiones sexuales a menores a homicidios. Soy la única en este escenario que ha procesado a los grandes bancos por aprovecharse de los propietarios de casas estadounidenses», dijo la senadora.

Mientras, Trump, que iba comentando el debate en Twitter, afirmó en la red social: «¡Mike Pence lo está haciendo genial! Ella es una máquina de pifias».





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