Ni bomberas, ni mineras, ni camioneras… las mujeres no pueden ejercer casi 100 profesiones en Rusia a día de hoy


«Las primeras mujeres conductoras de trenes eléctricos de la historia moderna empezaron a trabajar para el metro de Moscú». Así anunciaba el pasado domingo un avance importante en materia de igualdad desde el sistema de transportes, encargado de gestionar la red de metro de la capital de Rusia

Desde los años de la Unión Soviética, esta profesión, junto con otras 456, figuraba en las leyes rusas como que únicamente podía ser desempeñada por un hombre, ya que estaba considerada como nocivas para la salud de las mujeres debido a la exigencia física y las largas horas de jornada laboral. 

Sin embargo, esta ley ha ido quedándose cada vez más obsoleta e injustificada, porque, siguiendo con el ejemplo del metro, en muchas ocasiones las horas de trabajo de las mujeres que limpian la estación o atienden en las taquillas es mayor, aunque la razón para los transportes públicos de Moscú, es que la conducción de trenes «ha dejado de estar asociada a esfuerzos físicos pesados».

Poco a poco, Rusia se ha ido abriendo en este ámbito y lo ha hecho mediante reformas emitidas por el Ministerio de Trabajo y ante las protestas de las mujeres rusas. La primera fue en el año 2000, y les abrió la puertas a algunas profesiones, pero excluía a las mujeres de la explotación minera y la metalurgia, les prohibía conducir autobuses, ser marinas, paracaidistas, mecánicas de automóvil o incluso fabricar instrumentos de viento. 

A pesar de este pequeño avance, el colectivo de mujeres tenía aun mucho camino por recorrer para llegar hasta la igualdad con los hombres. Por ello, tras varios años de protestas, en septiembre de 2020 la lista de profesiones vetadas para las mujeres se redujo drásticamente, pasando de 456 a 98 a partir del pasado 1 de enero. 

«Las autoridades de Rusia (y antes de la Unión Soviética) han vetado centenares de oficios a las mujeres al tacharlos de ‘peligrosos y nocivos’ para ellas y su función reproductiva», declaró a Efe la responsable del Centro Antidiscriminación de la ONG Memorial, Stefania Kulaeva. Además, señala que los hombres tienen la elección de elegir entre trabajo o familia, «y las mujeres no lo tienen. El Estado decide por ellas, pues deben obligatoriamente optar por la familia». 

Este 2021 las mujeres tienen un mayor número de elección de puestos de trabajo y los más sonados son maquinistas de tren, camioneras o mecánicas. Por otro lado, las rusas seguirán sin poder ejercer de bomberas (en equipos de extinción de incendios), conductoras de excavadoras, buzos y mineras, además de tener vetados una serie de trabajos relacionados con la extracción de petróleo y gas.

En adición, las mujeres también tienen prohibido ser cuidadoras de algunos animales, como toros de raza, potros y jabalís y se mantienen las restricciones para los trabajos físicos y aquellos que implican manipulaciones de productos químicos. 

Por último, la responsable de la ONG, Kulaeva, declaró que «la reducción de la lista para las mujeres en Rusia es un avance. Aunque quisiera que fuera retirada de golpe como ya lo hicieron en otros países vecinos». 



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