Merkel planea prohibir los viajes de alemanes, Italia se confina…

Los principales países de Europa incrementan las restricciones a la movilidad ante las inminentes vacaciones de Semana Santa, con nuevos confinamientos locales y sanciones por viajes no esenciales, mientras los contagios se extienden en el continente por las nuevas variantes del coronavirus.

Alemania: sin «parón»

En Alemania, la canciller Angela Merkel revocó ayer la decisión del «parón» de la vida pública y la actividad económica en Semana Santa y aseguró que la decisión, aunque tenía buena intención, fue exclusivamente su error. «Este error es solo mío», aseguró, y pidió «perdón» a la ciudadanía. Además, estudia prohibir los viajes al extranjero para contener el virus.

Se ha impuesto la obligatoriedad de hacerse un test PCR a todos los viajeros que lleguen al país, independientemente del lugar de procedencia, cuando antes esta medida se limitaba a las consideradas «zonas de riesgo». Quienes regresan de zonas de riesgo tienen que someterse a una cuarentena de diez días que puede sustituirse por un test negativo.

Italia: vuelta al confinamiento

En Italia está prohibido viajar entre regiones al menos hasta el 27 de marzo. Desde el pasado día 15 de marzo y hasta el 6 de abril todas las regiones con una incidencia semanal superior a los 250 contagios por 100.000 habitantes pasan a estar en un confinamiento en el que está prohibido salir de casa, excepto por motivos de trabajo, salud o de necesidad, o para hacer deporte en las inmediaciones del domicilio. 

El Gobierno italiano ha decretado además un confinamiento de todo el país para los días festivos de Semana Santa a nivel nacional (3, 4 y 5 de abril).

Francia: límites y sanciones

En Francia las últimas restricciones que entraron en vigor el 20 de marzo han instaurado un confinamiento suave durante al menos un mes en 16 departamentos, incluidos los de la región de París, en los que vive casi un tercio de la población. 

Los habitantes de esos departamentos no pueden salir de un radio de 10 kilómetros en torno a su domicilio (para pasear) o de 30 kilómetros (para hacer compras), salvo si tienen una justificación válida. Los que incumplan las medidas, se exponen a una multa de 135 euros que sube hasta 3.750 en caso de reincidencia.

El Reino Unido: test obligatorios

En el Reino Unido la movilidad interna está limitada a ciertas actividades, como desplazamientos por trabajo o cuidados. Los ciudadanos deben restringir sus movimientos a su «área local» en otra circunstancia.

Viajar al extranjero también está permitido solo bajo supuestos especiales. Tratar de abandonar el país por un motivo no esencial se castigará con multas de 5.800 euros a partir del lunes.

Para entrar en el país se exige un test de antígenos negativo realizado en los tres días previos al viaje. Después es obligatoria una cuarentena de diez días y otras dos PCR negativas.



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