Los billetes venezolanos aún se convierten en carteras


Entre los puestos del Mercado de Las Pulgas de Usaquén, Bogotá, hay un colombiano que se considera famoso. Con orgullo, menciona medios de comunicación locales y extranjeros en los que ha salido como entrevistado. Se ha dado a conocer por vender carteras y piezas decorativas hechas con billetes de bolívares venezolanos.

Una mariposa elaborada con papeletas de 20 y 1,000 bolívares, Luis Orlando Ortega la vende a 10,000 pesos colombianos, que, a la tasa actual del dólar en Colombia, equivale a 2.5 dólares. Un búho lo ofrece a 20,000 pesos colombianos, igual a 5 dólares.

El tipo de cambio en Venezuela se cotizaba ayer en 4.81 bolívares por dólar en el mercado paralelo, según el portal Dolar Today. El cambio de dólares en Cúcuta, una ciudad colombiana cerca de la frontera con Venezuelaera de 5.57 bolívares.

Aunque las cifras aparentan estables, la moneda venezolana ha sufrido una continua devaluación debido a la hiperinflación. Para enfrentarla, el país le ha quitado 14 ceros a su moneda en los últimos 14 años como una medida de reconversión monetaria que no ha tenido el éxito esperado.

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Piezas que vende Luis Ortega elaboradas con bolívares. (DIARIO LIBRE/MARIELA MEJÍA)

El gobierno de Nicolás Maduro ha atribuido la hiperinflación a causas motivadas desde el extranjero para desestabilizar su administración.

La supresión más reciente de dígitos se hizo efectiva el 1 de octubre de 2021, cuando se comenzó a aplicar una escala monetaria que eliminó seis ceros a la moneda nacional, que pasó a llamarse bolívar digital.

Tres años antes, en 2018, se hizo otra reconversión que eliminó otros cinco ceros a la moneda, a la que se le denominó bolívar soberano.

Para enero de 2008, había comenzado a circular el denominado bolívar fuerte, creado en 2007, que significó la eliminación de otros tres ceros.

Aunque el país tiene su propia moneda, la economía venezolana en la actualidad está muy dolarizada -aunque no de forma oficial- y el bolívar escasea. Debido a esto, Ortega ya no puede acceder con tanta facilidad a los billetes que usa como materia prima para confeccionar las figuras mediante el arte de origami, que también vende en el centro histórico de Bogotá.

Dependiendo de su tamaño, para hacer una cartera se necesitan 16 o 40 billetes; para monederos entre 50 o 60. Una bandera de Estados Unidos Ortega la confeccionó con 1,300 billetes. Las papeletas se cortan en pedazos para luego armar la estructura.

“En época de abundancia y de bonanza que hubo durante la inflación, el billete se veía rodar por la basura, ya hoy en día no”, dice Ortega, quien emigró a Venezuela con 9 años, donde se preparó como diseñador textil y músico. Allá vivió por 50 años hasta que la crisis económica lo obligó a retornar a su país hace 7 años.

“A raíz de la entrada del dólar (en Venezuela), las casas de cambio eliminaron todo lo que se llama bolívares, y ahora hay que buscarlos dentro de la frontera, pero ¿qué pasa?, que en Venezuela es penado”, cuenta.

“(Si) a usted lo agarran con un lote de billetes dentro de la frontera de Venezuela, aparte de que lo metan preso, se lo quitan, entonces hay que pagar, por eso es que se ha puesto más escaso y más caro todavía”.

A pesar de la escasez, Ortega indica que tiene billetes acumulados para poder confeccionar piezas durante los próximos seis meses. Señala unas cajas a su espalda donde los guarda. Su preocupación es no tener las papeletas con los colores que quiera trabajar en las piezas, que ahora elabora más pequeñas para economizar la materia prima.

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Otro vendedor aplica pegamento a una pieza cortada de bolívares para armar un objeto que venderá. (DIARIO LIBRE/MARIELA MEJÍA)

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Además de Luis Ortega, otros ofertan manualidades hechas con bolívares en el Mercado de Pulgas de Usaquén.
(DIARIO LIBRE/MARIELA MEJÍA)

Como Ortega, venezolanos también han proliferado con la elaboración de objetos con bolívares, como cobras, tortugas y cisnes. Fue a partir de 2018 cuando se hizo más notoria esta técnica, y la novedad comenzó a ser difundida por la prensa y Ortega se hizo “famoso”.

Su intención es darle valor a las papeletas que terminan como objetos decorativos en las casas y oficinas de los turistas y locales.

Editora de Economía y docente de periodismo. Se ha especializado en periodismo de investigación, multimedia y de datos.



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