Aristy Escuder dice que imprudencia en manejo de falla en PC provocó mayores daños


El exadministrador de la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC), Jaime Aristy Escuder, reveló que luego de registrarse el pinche en la caldera de la planta dos, de forma inexplicable, los encargados de su operación tardaron varias horas en autorizar el apagado de esta.

Detalló que durante ese tiempo de operación, el escape de vapor a presión que se registró por el pinche deterioró más de 30 tubos de la caldera, que debieron ser removidos por el consorcio constructor de la CTPC.

“Si se hubiese apagado a las primeras alertas, que son instantáneas, la extensión de los daños hubiese sido menor y el arreglo hubiese tomado alrededor de 15 días”, explicó Aristy Escuder.

Señaló que, debido a que se operó la caldera con el desperfecto por varias horas, el daño a las tuberías ha obligado una mayor cantidad de trabajo de corte y soldadura.

La planta dos de la central salió de operación el pasado dos de enero por la referida avería. Este martes el administrador de Punta Catalina, Serafín Canario, informó que las reparaciones la unidad se tardarán tres semanas más.

El exadministrador de la CTPC manifestó que la sustitución de personal “altamente experimentado y capacitado” es la causa de que la planta dos tenga que estar fuera del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) por casi dos meses.

“Le recomiendo al ministro de Energía y Minas que recontrate a los técnicos que fueron despedidos por el actual administrador y que pida también asesoría en la operación y mantenimiento al consorcio constructor, esto último hasta que se realice la licitación pública internacional para la selección de una empresa experta que se encargue de la operación y mantenimiento de la central”, recomendó.

Dijo que entre las primeras medidas adoptadas por la nueva administración de Punta Catalina se encuentra la de despedir el pasado 11 de septiembre a los superintendentes de operaciones y de mantenimiento, técnicos que según expresó habían sido entrenados por el consorcio constructor y por los fabricantes de los principales equipos instalados en la central.

De igual forma, el exfuncionario indicó que la semana pasada fueron despedidos el director de informática y la encargada del sistema de control de calidad de aire (AQCS), la cual había sido entrenada por la empresa Hamon, fabricante de esos equipos.

En declaraciones escritas, remitidas a Diario Libre, el también economista aclaró que «un pinche es un evento que puede ocurrir en las calderas en cualquier momento, en particular durante los primeros meses de operación. En ese período es cuando aparecen algunas fallas que son corregidas por el consorcio constructor y los fabricantes bajo garantía total».

Añadió que el 18 de agosto, cuando entregó la dirección de la central a las nuevas autoridades, la operación de las dos unidades de la Central Termoeléctrica Punta Catalina suplían 754.7 MW equivalentes a un 100% de su potencia.



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