Visa informó que su tecnología de pagos sin contacto ha mostrado un crecimiento continuo en el Caribe y Centroamérica, con un sólido desempeño en múltiples mercados que supera el 80% y un progreso significativo en otras partes de la región.
Según datos de Visa, Centroamérica lidera el crecimiento en la adopción de pagos sin contacto de Visa a junio de 2025, destacándose Panamá con una tasa de penetración del 90%, seguido de Costa Rica con un 88%. La integración de este método de pago se ve fortalecida aún más por el desempeño de Guatemala y El Salvador, con tasas de adopción del 85% y 84% respectivamente para transacciones cara a cara. En el Caribe; República Dominicana alcanza el 86%, Puerto Rico el 78%, Trinidad y Tobago el 60% y Jamaica el 55%.
Visa atribuye este progreso a múltiples factores, incluido el mayor uso de pagos digitales por parte de los consumidores, una mayor circulación de tarjetas sin contacto y el lanzamiento masivo de terminales capaces de aceptar pagos sin contacto. Además, esto sugiere que el auge de las billeteras digitales y la expansión de la tecnología sin contacto en áreas como el transporte público serán fundamentales para este crecimiento.
Si bien la adopción de pagos sin contacto ha crecido significativamente en el Caribe y América Central, a junio de este año, la penetración del uso de pagos sin contacto de Visa en América Latina alcanzó el 75%, superando a Estados Unidos, que creció un 66%.
«Estos resultados demuestran que los mercados de Centro y Caribe no sólo están adoptando la innovación, sino que están listos para liderar la próxima ola de transformación digital. El éxito de los pagos sin contacto como una experiencia intuitiva, invisible y segura en el mundo real señala el camino a seguir», dijo Jorge Lemus, vicepresidente sénior y gerente general para el Caribe y América Central de Visa. «Hay un tremendo progreso en el horizonte para llevar la misma movilidad al comercio electrónico. Como ecosistema, ahora es el momento de capitalizar la voluntad de los consumidores de adoptar nuevas tecnologías y mejorar la experiencia de compra en línea», afirmó.
«Para impulsar este progreso, la tokenización y el uso de inteligencia artificial son mecanismos fundamentales», añadió Rhimes. «La tokenización es fundamental para crear un entorno de pagos más seguro e ‘invisible’, mientras que la inteligencia artificial nos permite ofrecer experiencias personalizadas y a prueba de fraude en tiempo real. Junto con socios como bancos, comerciantes y empresas de tecnología financiera, encontraremos formas de acelerar la implementación de estas tecnologías. Al hacerlo, no solo fortaleceremos el comercio electrónico local y transfronterizo, sino que también construiremos una economía digital más sólida, inclusiva y segura para todos».



