
La particular lucha de David contra Goliat emprendida por los vecinos de Getafe contra los perjuicios y molestias ocasionados por Mad Cool podría terminar decantándose a su favor. La jueza del Juzgado número 34 de Madrid, María del Coro Monreal, ha decretado la apertura de juicio oral contra el administrador único del festival, José Javier A. L., y contra la sociedad Mad Cool Festival S.L. por un posible delito medioambiental por exceso de ruido durante la edición de 2023.
Aquella edición del Mad Cool, primera celebrada en el espacio Iberdola Musica Experience, superó los niveles de ruido permitidos todos los días, tal y como atestiguan las mediciones que realizaron los técnicos del Ayuntamiento de Getafe en las viviendas próximas al recinto, y que arrojaron niveles de exceso de ruido que pueden «ser calificadas de graves, según la normativa». Dicha información fue traslada entonces al Consistorio madrileño, que decidió sancionar a los promotores con una multa de 22.000 euros por una infracción muy grave y dos graves por superar los niveles máximos de ruido permitidos.
Posteriormente, según relata Laura Pérez, la portavoz de la Asociación Vecinal Getafe Norte – que integra, junto con los Vecinos de la Colonia Marconi, la plataforma Stop Mad Cool-, los peritos involucrados en las mediciones, al constatar las infracciones cometidas, resolvieron en diciembre de 2023 presentar una denuncia de oficio en los juzgados de Getafe. Estos, argumentando que los hechos denunciados habían tenido lugar en el término municipal de la capital, derivaron el caso al Juzgado de Instrucción número 34 de Madrid, que en enero de este año la admitió a trámite.
Dichas mediciones, recogidas en el auto judicial, constataron reiteradas superaciones de los niveles máximos permitidos. En algunos escenarios se alcanzaron los 102 y 103 decibelios, pese a que el límite máximo fijado en la autorización municipal era de 100 dBA junto a los equipos de sonido y de 65 dBA en las fachadas de viviendas. En un domicilio de Getafe se llegaron a registrar 48 dBA en un dormitorio, cuando la ordenanza local establece un máximo de 29.
Hasta dos años de prisión e inhabilitación
En el escrito, al que ha tenido acceso este periódico, se señala que el acusado “desechó totalmente el cumplimiento de estas prescripciones, con conciencia de la posibilidad de que las actuaciones programadas transmitieran unos resultados sonoros que sistemáticamente excedieran los límites permitidos, ya de por sí extraordinarios, con las graves molestias a los vecinos residentes afectados de Madrid y Getafe”.
El Ministerio Fiscal considera que los hechos son constitutivos de un delito contra el medio ambiente previsto en los artículos 325 y 328 del Código Penal. Por ello solicita para el administrador del festival dos años de prisión, multa de 12 meses a razón de 30 euros diarios, inhabilitación especial durante dos años para organizar eventos musicales y una posible responsabilidad personal subsidiaria de seis meses.
Para la empresa promotora, por su parte, pide una multa de dos años con cuota diaria de 100 euros e inhabilitación para acceder a subvenciones, contratar con la Administración o beneficiarse de incentivos fiscales durante el mismo periodo, descontando los 13.200 euros ya abonados en vía administrativa. Además, la Fiscalía reclama que los acusados indemnicen de forma conjunta y solidaria a cuatro vecinos afectados “en la cantidad a cada uno de ellos de 6.000 euros por daños morales”.
Confianza plena en la justicia
Desde la plataforma StopMadcool, personada como acusación particular en la causa, aseguran que confían «plenamente en la justicia», por lo que no entran a valorar la «adecuación de las penas solicitadas». Sí que afirman sentirse «aliviados» con la noticia de la apertura de juicio oral por «los problemas de contaminación acústica que estamos sufriendo los vecinos de Getafe y Villaverde».
«Para nosotros esta noticia confirma que el recinto se encuentra en un lugar inadecuado y es nuestro deseo que cese su actividad y sea trasladado donde no provoque estos problemas a ningún vecindario», sostiene la entidad vecinal, que recalca que «desde el año 2023 hemos sufrido no solo las molestias acústicas, sino también graves problemas de movilidad en nuestros barrios».
A la vista del escenario actual, consideran que el Ayuntamiento de Madrid «no debería conceder más licencias para la celebración de conciertos en este recinto», poniendo como ejemplo el Coca Cola Music Experience que se celebrará los próximos días 12 y 13 de septiembre. «Nuestra esperanza», apunta Pérez, es que el Consitorio de Getafe, que es quien llevó a cabo las respectivas mediciones, «ahora denuncie también las ediciones de 2024 y 2025″.



