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Sistema de seguridad activa: ¿En qué consiste?

El sistema de seguridad activa se encuentra en los vehículos y automóviles. Al contrario que los pasivos, este genera medidas activas para salvar la vida de los integrantes del coche.

A la misma vez que evoluciona la innovación automovilística, hace lo propio la seguridad de los integrantes del coche. Es decir, que la industria invierte millones de euros para lograr que sus vehículos sean cada vez más fiables en todos los sentidos. Sin duda, un punto importante que miles de conductores miran al comprar un automóvil es saber que es seguro y que su familia y su propia integridad estarán en buenas manos.

De esta forma, podemos definir un sistema de seguridad activa del vehículo como aquel que evita que se produzcan los accidentes. En este sentido, se diferencian claramente de los pasivos, ya que estos últimos tienen como finalidad evitar lesiones graves o mortales para los ocupantes de automóvil una vez el accidente ya ha tenido lugar y ha resultado inevitable.

Cada año se innova y se implementan nuevos sistemas de seguridad en los coches y otros vehículos, tanto en sentido activo como pasivo. Pero, como en tantos otros campos, la prevención sigue siendo vital para el bienestar humano.

Hoy día, no es raro encontrar coches con control de somnolencia o sistemas de detección de obstáculos. En estos casos, hablamos de seguridad activa. A su vez, también se mejoran los airbags, la estructura del propio vehículo o los cinturones de seguridad, que son elementos de seguridad pasiva.

El sistema de seguridad activa

Existen muchos sistemas de seguridad activa. Lo que se busca principalmente es que el vehículo sea cada vez más estable y que el conductor tenga una visibilidad óptima. Cuanto más sencillo sea evitar el accidente, menos se provocarán, obviamente.

Hoy día encontramos en un coche sistemas como frenos ABS para que no se bloqueen los frenos, programas electrónicos de estabilidad ESP, faros direccionales automáticos y un sinfín de añadidos activos para asegurar que el conductor tiene amplias posibilidades de evitar una desgracia.

Sea como fuere, y por más seguro que sea un vehículo, el principal elemento de seguridad activa es el propio ser humano. Si el conductor va en óptimas condiciones, concentrado y con sus sentidos en la carretera, será mucho más sencillo que se evite un accidente.

Así que, ya sabes, al volante, ante todo, sentido común, prudencia y cabeza. Lo primero eres tú y los tuyos, no lo olvides cuando salgas a la carretera con tu coche.

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