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¿Qué es un adulto índigo?

En las últimas décadas, se ha hablado del adulto índigo. Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial comenzaron a nacer niños índigos. Muchos de ellos, ahora son maduros, en muchos casos los que nacieron en décadas como los 70, 80, no saben si lo son y tienen una serie de dificultades a la hora de entenderse y saber gestionarse en lo emocional.

Vamos a ver una serie de características que tiene el adulto índigo:

Se sienten diferentes a los demás

Suelen ser apasionados y tener una alta sensibilidad. Esto hace de ellos unos apasionados a la hora de tener experiencias. Cuentan con gran empatía con el entorno. A pesar e todo esto, se sienten diferentes de los demás, por lo que se adaptan de forma diferente a los demás.

Perciben fácilmente la mentira y falsedad

Las personas índigo, como tienen un alto desarrollo del sentido de justicia, no les gusta la mentira ni la falsedad cuando se relacionan con el entorno y ellos mismos. Perciben sensaciones que otros no ven, lo que hace que sean más intuitivos y puedan detectar más fácilmente la mentira y la falsedad.

Espirituales a la hora de mejorar su interior y el mundo

Desde bien jóvenes tienen un alto nivel de consciencia. Cuentan con una gran sabiduría interior. Cuentan con una alta capacidad para conseguir lo que sueñan o se proponen. Buscan la felicidad interior de manera consciente y necesitan comprender el mundo desde la espiritualidad.

Tienen experiencias psíquicas

Algunos especialistas dicen que suelen tener habilidades en el plano paranormal. Temas como premoniciones, experiencias fuera del cuerpo o escuchar voces están entre sus cualidades.

Son personas altamente sensibles

Suelen ser personas como hemos dicho de gran sensibilidad emocional. Expresas sus sentimientos con el menor motivo y buscan el significado de su existencia, la misión que tienen en la vida y la comprensión del mundo.

Podríamos decir que muchos de nosotros tenemos algo de índigos, aunque es cierto que no todos los días nos sentimos de la misma manera y tenemos una serie de mecanismos para poder expresar lo que nos ocurre. El problema que hay es el tamaño de lo que varían nuestros estados emocionales.

Es cierto que no todos los días nos sentimos de la misma forma y afortunadamente contamos con diversos mecanismos para expresar lo que nos sucede. Pero el problema reside en la magnitud de la variación de nuestros estados emocionales.

Esta sensibilidad que tienen tan desarrollada, gracias a la sensibilidad, hace que muchas veces fluctúen desde la tristeza a la desesperación.

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