Destacado

Luis Abinader cree es momento de aprobar la Ley Electoral

Luis Abinader cree es momento de aprobar la Ley Electoral
Abinader junto a jóvenes de su proyecto presidencial en Haina.

El aspirante presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, exhortó ayer a los partidos concurrentes en la Comisión Bicameral del Congreso, y a todas las organizaciones interesadas en el fortalecimiento institucional del país, a darle el impulso y aliento necesarios a la aprobación de la Ley Orgánica del Régimen Electoral.

Citando que ya la Comisión Bilateral del Congreso ha logrado concertar un buen número de los artículos de la referida ley, Abinader puntualizó que la extensión de la presente legislatura abre el espacio para que se le dé un impulso final a la pieza que cursa en el Congreso.

Precisó que la puesta en vigencia de la Ley del Régimen Electoral es crucial para sentar las bases de un relanzamiento del sistema político nacional en un proceso de actualización y mejoramiento, que debe contribuir a impulsar un fortalecimiento institucional como plataforma al desarrollo integral del país.

“La aprobación de un nuevo régimen, capaz de asegurar las garantías electorales en la competencia política, en un marco de equidad y transparencia, reducirá tensiones y crispaciones que distraen a la sociedad de los temas centrales del desarrollo social y económico”, expuso.

Dijo que la pieza debe regular y sancionar el contaminante uso de los recursos del Estado durante las campañas, incluyendo la prohibición de inaugurar obras y servicios en un tiempo prudente previo a las elecciones, y adoptar controles que eviten graves inequidades y la entrada de fondos ilegales en el financiamiento de candidaturas.

También subrayó la importancia de que se establezca la figura del Fiscal Electoral que persiga y sancione los delitos electorales, conforme toda normativa constitucional prevista para asegurar que las elecciones de los diferentes niveles se desarrollen con apego a los criterios de justeza, transparencia y objetividad que consagra la Constitución.