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Salwa, la niña siria a la que su padre hizo creer que las bombas eran un juego, ya se encuentra a salvo en Turquía

Salwa, la niña siria que se hizo viral por el juego que le enseñó su padre, para que creyera que las bombas que caían en la zona de conflicto eran cosa de risa, ha logrado salir el país. Ahora se encuentra a salvo en Turquía, donde inicia una nueva vida lejos del horror.

«Están a salvo ahora. Salwa crecerá sin escuchar bombas», fue el mensaje que el martes pasado publico en Twitter Mehmet Algan, periodista amigo de la familia que vive en Turquía y que fue el impulsor de las negociaciones para que el gobierno de ese país acogiera a la niña y a su padre.

Salwa y su padre están en la localidad turca de Altinozu, a donde ha ido a visitarla su alcalde para llevarle regalos. «Ya está en su nuevo hogar, donde será feliz para siempre», escribió el regidor.

El caso de Salwa se hizo viral a principios de la semana pasada, cuando su padre Abdulá difundió un vídeo en el que jugaba con ella mientras se escuchaba el sonido de las bombas cayendo en el pueblo sirio de Sarmada, a donde la familia de la menor había llegando en un esfuerzo de huir de la violencia.

En las imágenes se podía ver que, a cada sonido de explosión, la niña estallaba en risas, pues su padre la había engañado diciéndole que era un juego. Así trataba de evitar las «crisis psicológicas» que muchos niños sufren en la zona a causa de la guerra. Una situación que muchos compararon con la trama de La vida es bella, de Roberto Benigni.

Ahora, su padre ha manifestado sentirse «feliz» tras haber logrado escapar del infierno. «Estamos lejos de la guerra, no hay explosiones, no hay aviones, no hay muerte», ha declarado al diario El País. «Es un sitio nuevo, no tengo trabajo, pero estoy feliz«.

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