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Muere el niño que dio positivo por ébola en Uganda y confirman 2 nuevos casos

EFE

Las autoridades sanitarias ugandesas han confirmado la muerte del primer enfermo que dió positivo de ébola en Uganda relacionado con el brote que afecta al noreste de la República Democrática del Congo (RDC), donde se declaró una epidemia de esa enfermedad el pasado 1 de agosto. Se trata de un niño congoleño de 5 años que había viajado a este país el pasado mayo.

«El joven paciente de 5 años murió por ébola anoche», informó la ministra de Sanidad ugandesa, Jane Ruth Aceng, quien también reveló que otras dos muestras han dado positivo, por lo que el país ya cuenta con 3 casos confirmados de la enfermedad.

El brote de la vecina RDC ha causado 1.396 muertos (1.302 confirmados en laboratorio) de un total de 2.071 casos, según el último recuento oficial del ministerio de Sanidad congoleño.

«Los otros miembros congoleños de la familia han sido identificados y puestos en cuarentena en el hospital de Bwera», dijo la ministra en una rueda de prensa, al precisar que se tomaron muestras de dos de ellos que presentaron síntomas del ébola para su análisis en el laboratorio.

Aceng también indicó que el Ministerio de Sanidad y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han enviado un «equipo de respuesta rápida» a Kasese para apoyar al personal médico que ya está sobre el terreno.

La titular de Sanidad instó a la población a colaborar con las autoridades, sobre todo en los puntos de entrada a esta nación de África del Este, para evitar «una mayor propagación del ébola a otras partes del país».

Cerca de 1.300 muertos

Aunque había habido alertas previas sobre posibles contagios, esta es la primera vez que se confirma un caso en Uganda desde que se declaró el brote de la vecina RDC, que ha causado 1.390 muertos (1.296 confirmados en laboratorio) dentro de 2.062 contagios (1.968 confirmados), según el último recuento oficial.

Este brote —el más letal de la historia de República Democrática del Congo y el segundo del mundo por muertes y casos, tras la epidemia en África Occidental de 2014— se declaró el pasado 1 de agosto en las provincias de Kivu del Norte e Ituri.

Sin embargo, el control de la epidemia se ha visto socavado por el rechazo de algunas comunidades a recibir tratamiento y la inseguridad en la zona, donde operan grupos armados y milicias rebeldes que han atacado centros de atención a pacientes de ébola.

El brote de ébola más devastador a nivel mundial fue declarado en marzo de 2014, con casos que se remontan a diciembre de 2013 en Guinea-Conakri, país del que se extendió a Sierra Leona y Liberia.

Casi dos años después, en enero de 2016, la OMS proclamó el fin de esa epidemia, en la que murieron 11.300 personas y más de 28.500 fueron contagiadas, cifras que, según esta agencia de la ONU, podrían ser conservadoras.

El virus del ébola se transmite a través del contacto directo con la sangre y los fluidos corporales contaminados, provoca fiebre hemorrágica y puede llegar a alcanzar una tasa de mortalidad del 90% si no es tratado a tiempo.

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