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La luna de miel interminable de una pareja a la que el coronavirus ha atrapado en las Maldivas

La expansión fulgurante de la pandemia del coronavirus por Europa y Oriente Medio en marzo pilló a miles de personas en medio de viajes de los que tuvieron que volver precipitadamente o, incluso, se vieron incapaces de regresar por las restricciones de movilidad.

Sin embargo, pocos casos han resultado tan rocambolescos como el de una pareja de recién casados egipcios residentes en Dubai que, tras haber pasado su luna de miel en Cancún, México, se vieron atrapados en Estambul y decidieron volar, ni más ni menos, que a las Islas Maldivas, en pleno Océano Índico.

Las restricciones de entrada a Dubai se impusieron mientras su avión estaba en el aire, con destino a su escala en Estambul. Una vez allí, les informaron de que no podían volar de vuelta a casa y permanecieron dos días en el aeropuerto sin solución de continuidad.

“Decidimos buscar en Google todos los países que permitieran la entrada a egipcios sin visa y, después, comprobamos si había vuelos”, declara Peri, el marido, a la BBC. Solo encontraron una opción: Maldivas.

Este archipiélago paradisíaco del Índico es un destino vacacional habitual también en lunas de miel gracias a sus paradisíacas playas y su lujosa infraestructura hotelera. Sin embargo, la realidad que esta pareja se encontró al llegar fue muy distinta de la habitual en las Maldivas.

Al llegar, consiguieron habitación en un resort en el que apenas quedaban unos pocos huéspedes, la mayoría, esperando a que sus vuelos de vuelta a casa partieran. Cuando todos se fueron, el hotel cerró y tuvieron que trasladarse a otra isla donde la pareja corrió la misma suerte.

Finalmente, fueron alojados en una instalación habilitada por el Gobierno de Maldivas en otro resort en la isla de Olhuveli. En plena temporada del monzón, tratando de teletrabajar con un Internet deficiente y con la isla semidesierta, su estancia allí está lejos de estar siendo placentera a la espera de poder regresar a Dubai.

“Siempre que le decimos a la gente que estamos atrapados en las Maldivas se ríen y dicen que no es la peor de las situaciones y que les gustaría estar en nuestro sitio”, declara Peri. “No es tan fácil o divertido, definitivamente es muy estresante. Disfrutad estando en casa con vuestra familia, daría todo por poder tener eso”.

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