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El europeísmo resiste pese al éxito de Le Pen, Salvini y Farage

EMILIO ORDIZ

Salvini y Le Pen

El miedo a la extrema derecha y al populismo en el Parlamento Europeo ha quedado este domingo en un susto. Las fuerzas europeístas seguirán siendo mayoría en la Eurocámara en la próxima legislatura, incluso con las victorias, en sus respectivos países, de Marine Le Pen (Francia), Viktor Orban (Hungría), Matteo Salvini (Italia) y del partido del brexit, liderado por Nigel Farage, en Reino Unido.

Los partidos euroescépticos y eurófobos no tendrán posibilidad de bloqueo en el Parlamento Europeo que se formará el 2 de julio. El Partido Popular Europeo se mantiene como la familia política mayoritaria a pesar de perder 36 –hasta los 180– eurodiputados. También caen, aunque se mantienen segundos, los socialdemócratas (pasan de 185 a 152 asientos).

El bloque europeísta se refuerza por tanto gracias a los liberales: el grupo ALDE crece hasta los 105 y será muy relevante durante la legislatura. Este triunfo es compartido con los Verdes, que se convierten en cuarta fuerza en la Eurocámara con 67 sillones.

A pesar de que los proeuropeos hayan logrado mantener el tipo, la presencia de los partidos euroescépticos, eurófobos y populistas será importante. Las tres familias que acogen a este tipo de partidos suman un total de 172 diputados, pero el esquema actual podría cambiar una vez se constituya el nuevo Parlamento, principalmente por la idea del ministro italiano Matteo Salvini de conformar grupo propio con sus homólogos contrarios a los actuales planteamientos de la Unión Europea.

El grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR por sus siglas en inglés) alcanzó los 61 europarlamentarios. Bajo ese paraguas están formaciones como los conservadores británicos o la ultraderecha polaca de Ley y Justicia, además de los independentistas flamencos (Bélgica).

Mucho más drásticos son los planteamientos de la familia Europa de las Naciones y de las Libertades (que llegó a los 57 eurodiputados). Es el grupo al que, de momento, pertenecen la Agrupación Nacional de Le Pen, la Liga Norte de Salvini o la extrema derecha austriaca del FPO.

Todas esas siglas son las que quiere unificar Salvini dentro de un nuevo grupo, al que además habría que sumar a la formación del presidente húngaro, Viktor Orban, expulsado del Partido Popular Europeo por sus postulados antinmigración. El grupo Europa de la Libertad y la Democracia Directa con, por ejemplo, el Movimiento 5 Estrellas italiano,  obtuvo 54 butacas.

Victorias de Orban, Le Pen y Farage

Precisamente Orban arrasó en los comicios, con más de un 52% de los votos. De la misma manera, Marine Le Pen dio un golpe sobre la mesa quedando por delante de la plataforma liberal del presidente galo Emmanuel Macron, que parece quedar tocado con esos resultados. De hecho, la líder extremista se apresuró a pedir elecciones presidenciales.

Otra de las grandes victorias se la anotó un Nigel Farage cuyo objetivo es que el brexit sea una realidad lo más pronto posible. Reino Unido, además, dio un aviso tanto a Theresa May como a Jeremy Corbyn: y es que la segunda fuerza en el país fueron los liberales.

En Alemania hay dos perdedores y un claro ganador. Los Verdes irrumpieron como segunda fuerza por delante de unos socialistas en declive, igual que la CDU de Merkel, que a pesar de mantener el liderazgo, ha visto mermada la confianza de la ciudadanía justo en la etapa de despedida de la canciller.

Por otro lado, los tímidos resultados de la socialdemocracia se vieron maquillados por la victoria en Portugal (más del 33% para los socialistas)  –con planteamientos similares a los de España–. Y es que ni siquiera Alexis Tsipras pudo sonreír en Grecia. Su partido, Syriza, quedó por detrás de los conservadores de Nueva Democracia.

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