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Ejecutivos de Bayer defienden el uso del cuestionado glifosato en la agricultura dominicana

Ejecutivos de la empresa Bayer para la región están convencidos de que el glifosato, correctamente utilizado en herbicidas, no es un riesgo para la salud ni para el medio ambiente, sino que es una “herramienta fundamental” para la producción mundial, esto a pesar de que en Austria prohibieron su uso y en los Estados Unidos hay tres sentencias por alegados efectos cancerígenos.

La declaración se produce luego de que Diario Libre solicitara una opinión a Bayer por el uso en la República Dominicana, en los campos de caña del Consorcio Azucarero Central, del cuestionado glifosato, una molécula contenida en el herbicida Roundup, producido por la multinacional, y que agricultores de Barahona alegan que daña los cultivos que colindan con los sembradíos de caña cuando reciben del producto.

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La Organización Mundial de la Salud dijo en 2015 que el glifosato “probablemente” era cancerígeno, algo que, según reguladores europeos y estadounidenses, no se ha comprobado.

Vía telefónica, Marcela Chacón, directora de Relaciones Públicas y Gubernamentales para Centroamérica y el Caribe de Bayer, indicó que la compañía siente “una profunda simpatía” y “consideración” por todas las personas que sufren de cáncer o por cualquier otra afección a su salud. “Sin embargo, estamos seguros de que nuestros productos son productos seguros si se usan de la manera en que lo establecen la etiqueta y las instrucciones”, agregó.

El Consorcio Azucarero Central, a través de su titular de Comunicaciones, identificó a Diario Libre como Roundup y Fusilade los dos herbicidas que se aplican una vez al año a sus campos de caña, entre noviembre y diciembre, previo a la cosecha, que hacen una función de maduradores.

Roundup es un producto cuyo ingrediente activo es el glifosato, muy utilizado en el sector agrícola.

El glifosato fue desarrollado por la empresa Monsanto en la década de 1970. Bayer compró Roundup el año pasado como parte de la adquisición de Monsanto en los Estados Unidos, por US$66,000 millones.

En mayo del presente año, la multinacional Bayer Monsanto fue condenada por un jurado estadounidense a pagar US$2,000 millones a una pareja de ancianos a las que el herbicida Roundup les habría causado cáncer, al usarlo por 30 años en su jardín, siendo el tercer fallo dictado contra la empresa en Estados Unidos por la misma cuestión.

“Esta primera decisión que se toma, en estos tres casos, son decisiones que las llevan a cabo los miembros de un jurado probablemente movidos por una cuestión humanitaria ante la situación de salud que están presentando los demandantes, pero por eso es que la eventual condena que pudiera desprenderse de ahí, no se ejecuta inmediatamente, sino que Bayer comienza a preparar su apelación para que sea un tribunal de alzada que conozca sobre el caso ya desde la perspectiva técnico científica”, dijo Chacón.

La ejecutiva aseguró que suman más de 800 las pruebas documentales que avalan la seguridad a la salud del uso del producto.

A principios del presente julio, el Parlamento de Austria aprobó una prohibición total del glifosato en el territorio nacional, convirtiéndose en el primer país de la Unión Europea en frenar su uso en nombre del “principio de precaución”.

“Nosotros somos respetuosos de las decisiones del parlamento austriaco, es una decisión que se toma de una forma democrática, sin embargo, esperamos que la Comisión Europea estudie esta decisión”, enfatizó Chacón.

A pesar de la defensa hacia el glifosato, la empresa está consciente de que podrán venir más demandas y denuncias en su contra.

Chacón explicó que no hay una fuente oficial de información sobre el mercado del glifosato en la República Dominicana, para estimar el alcance de su uso a nivel local, ya que la molécula no solo pertenece a Bayer Monsanto, pues venció la vigencia de la propiedad intelectual y otros fabricantes también la emplean.

Diario Libre solicitó una opinión al Ministerio de Salud Pública sobre el uso del glifosato en el país, pero no se obtuvo una respuesta.